Obras Poéticas de la Generación del 27

GARCÍA LORCA, Federico, Fuentevaqueros, 5 de junio de 1898 - Viznar/Alfacar, 18de agosto de 1936



                La luna asoma


Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.

Cuando sale la luna,
el mar cubre la tierra
y el corazón se siente
isla en el infinito.

Nadie come naranjas
bajo la luna llena.
Es preciso comer
fruta verde y helada.

Cuando sale la luna
de cien rostros iguales,
la moneda de plata
solloza en el bolsillo.





SALINAS, Pedro, Madrid, 27 de noviembre de 1891 - Boston, 4 de diciembre de 1951

                   Para morir no quiero

   Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

   Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra cosa,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Se que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
Yo te quiero, soy yo.

DIEGO, Gerardo, Santander, Cantabria, 3 de octubre de 1896 - Madrid, 8 de julio de 1987

               GIRALDA


  GIRALDA en prisma puro de Sevilla,
nivelada del plomo y de la estrella,
molde en engaste azul, torre sin mella,
palma de arquitectura sin semilla.


  Si su espejo la brisa enfrente brilla,
no te contemples -ay, Narcisa- en ella,
que no se mude esa tu piel doncella,
toda naranja al sol que se te humilla.


  Al contraluz de luna limonera,
tu arista es el bisel, hoja barbera
que su más bella vertical depura.


  Resbala el tacto su caricia vana.
Yo mudéjar te quiero y no cristiana.
Volumen nada más: base y altura.



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