8 de junio de 2010

Locura de estar-ser-parecer

Que si la calma hay que esperarla sentado, que si el hastío debe ser empañado por las horas, que si la carne es frágil, que si un STOP no sirve de nada cuando de instintos hablamos, que si la carga de luz es demasiada en los ojos aquellos que... no los conozco, los viera, no los vería, son lejanos y perdidos ojos, que no gustan...

Trajines tremendos de mulatas aisladas en islotes en grandes ciudades, con altos y rubios y grandes y fuertes y tremendos de cartera y monederos de fácil aprecio. Islas en grandes manzanas, y peras podridas entre roedores de edificios vacíos llenos de gentes sin nombre, con números en la frente: solos.

Mejor cantar en las autopistas de la maldad los himnos de esperanza aprendidos en tiempos revueltos de huevo con papa: malhechores a sueldo.

Sacaremos las uñas para limpiar nuestras asperezas mientras que nos convertimos en masajistas del poder.

3 comentarios:

Álvaro Beltrán dijo...

Una larga melena rubia, dorada y placentera baña de hiel la isla del desconcierto.

Anónimo dijo...

solo te quedo llorar si se olvido de vos el amor, nunca ganas, simplemte... te acercas a tu propio final. bienvenidos.. 000

emigrante dijo...

la carne y el pecado saben muy bien en mi boca. stop.

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