28 de mayo de 2010

Cogiendo el punto

Qué pérfida puede ser cada hora, si te mata peor aún, y si es en vida, ¿qué quiere esa?.

Mientras haya una forma para sonreír podré vivir, que las penas con agua se ahogan, y con tiempo se van, pese a que sean pesadas, y yo de eso se un rato, pasan y pasan y pasan.

Que se vayan que para qué queremos penas, ni tristezas, ni llantos, ni lástimas, ni pensar mientras que nos sintamos Bikinas, todo estará por escribir.

Sí, es cierto, pero quién quiere dinero teniéndose a uno mismo.

Me gusta todo, y nada me gusta menos el odio del amor, que es lo peor.

Que me desaten, que me abracen, que me torturen con horas de baile hortero y de mala hechura. Así quiero yo a quien quiero, bailando conmigo, por eso sieMpre pediré un "save the last dance for me"

Y VIVA EL ADOBO.

2 comentarios:

Álvaro Beltrán dijo...

el último tango,
resbálase el fango,
que no es ni perfidia
si no sabe a mango...
si amor o amor mismo
no se contradicen,
habré de hallar ciego
el mismo destierro
del que se redime.

criswoter dijo...

el adobo del bueno jajajaja

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