5 de agosto de 2009

Con pocas ganas

Esta noche, realmente, pocas ganas de escribir tenías pero me he animado por el ego que me desborda. ¡Atención mentira! Esa advertencia deberían dárnosla antes de mentirnos, antes de que cualquier personaje de nuestra novela vital nos quiera invitar a un café, que no dejará de ser nunca una invitación al maravilloso mundo de la señorita Medusa.

Casi prefiero un buen vino con Baco, o un eterno sueño con Morfeo, pero hay diosas que mejor rehuirles porque puedes finalizar tus días de forma que ni el más belicoso Martes te pueda desdibujar en su armadura.

Lejos de mitología, he vuelto a aprender algo: no le levantes la falda a Venus, no es tan diosa, ni tan Venus como la pintan. Dónde quedaron las gracias de Rubens, con un ánimo mucho más amable que cualquier princesa naciendo de una concha.

Después de reflexionar, en esta noche de terror, con eso tengo la conciencia tranquila, querido yo, por ello, como suelo decir: ¡Al carajo tó!

1 comentario:

Álvaro Beltrán dijo...

Una entrada interesante de mitología y (mentira) descubrimientos.

Uno nunca acaba de saber porque en los juegos que somos no caben sino reglas estúpidas.

Se ha producido un error en este gadget.