8 de junio de 2009

La 90

EL título no podría venirme mejor por aquello en lo que estoy pensando en este momento.
No es que se trate de un modelo de marca deportiva, es simplemente un año, 1990, y la entrada en este blog recien bautizado, la entrada que hace 90, camino del centenar.

He pasado hoy por uno de esos puestos de literatura barata, y no por poca calidad, sino por el precio que, ante la crisis, quien no lee es porque no quiere, y he comprado el siguiente título El arte de la guerra, de Sun Tzu.

He comenzado a leer la citada obra oriental y ha dado paso a mi imaginación para que mientras leía los intereses y diferentes visiones sobre una batalla, pudiera vislumbrar esas ganas que de alguna manera, contengo de guerrear, luchar por algo y me he visto de general, así como el autor lo describe.

Tan sólo se trata estrictamente de un tratado bélico, pero que podemos extraporlarlo a la vida cotidiana que tenemos cada uno de los individuos que no viven ajenos a nadie, o al menos lo intentan.

No es muy difícil, lo he intentado y he captado rápidamente cómo debe ser un buen general, una persona al mando de un batallón de ideales, de pensamientos, de propósitos a desarrollar. El enemigo, aquél que quiere revalidar tus ambisiones con pantomimas de la realidad.

Pondré en marcha un futuro acto reaccionario para evaluar, en primer paso, la estación, el terreno, las tropas (ideas) y el enemigo (el burdo frente de mis ideas).

Habrá que intentarlo y lo haré, pocos meses y no muchos li quedan para activar la infantería o si el terreno lo requiere la caballería, así como desatar la ira del contrincante.

Será, al menos, interesante planearlo, y no se llama venganza, se llamará lo evidente.

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.