27 de marzo de 2007

PORQUÉ NO ME GUARDASTE EL ÚLTIMO BAILE


Hace tiempo que ya no doy pasos de baile, ni giro sobre mis pies agarrado de la mano de alguien que me enseñaba. Ya no bailo con la soledad porque ella es la que hace que no baile porque no tiene sentido danzar solo, yo mismo, sin nadie. Y lo hecho de menos, es tintineo de un lado hacia otro, pisando fuerte mientras caes sobre una pierna, moviéndole ligero de un lado al otro de la pista.

Pero cuando todo acaba, el baile, la fiesta, solo queda el recuerdo, la cinta blanca que lo ha recogido todo con su suave tacto. Quise guardar para mí el último baile pero no pude, se lo quedó, y jamás volví a bailar.

Pero qué más da cuando se que yo he estado bailando ahí, disfrutando con ese baile, agarrado a él como si el baile me llevara hasta lo más alto de una habitación, sin dudar, alzándome con la fuerza de un torbellino. Arrancando de mi piel las más delicadas telas del corazón, rojas, incandescentes.

Me sumerjo como en un estanque de agua, afixiándome, persiguiendo las gotas de oxígeno que no consigo atrapar nunca, en esa carrera desesperada que marca un antes y un después. Yo quise llegar al final, no me dejaron los pasos de danza que aprendí y que me traicionaban ahora.

Porqué todo tienes que ser como si nada pasara cuando todos lo sabemos, que no se pude bailar solo, pero que aun queriéndolo hacer nos negamos en la necesidad de respirar tranquilos, pero no lo conseguimos, respirar, respirar, ressssss......piiiiii....raaaaaar........uuuuuhhhh......aaaaahhh......

Aire, perfume, olores que penetran en los poros, daño, maldad, resquicios, embriagado, corpus, maleta, pesadez, novedad, trajín, parada, fin.

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